La propuesta de la residencia pretende resaltar la vegetación de palmeras del orden Arecales, que armoniza con el entorno a través de un juego de contrastes. El uso de lamas de hormigón perfila la arquitectura, combinando formas orgánicas y ortogonales que permiten el paso de la luz, creando un efecto dinámico durante el día en función de la posición solar. Al salón, de altura y media de techo, se accede a través del revestimiento de madera que atraviesa la piel de vidrio de la entrada, integrándose perfectamente con el ambiente interior.