Una propuesta de rasgos minimalistas con volúmenes puros. El eje vertical de la fachada frontal enmarca, a través del vidrio, como un gran cuadro, la pared verde del lado interior, un elemento vivo que transforma la fachada cada temporada. El voladizo del segundo piso sobre el primero crea una galería que proporciona circulación a través del ambiente externo, incluso en días de lluvia. En verano deja pasar la luz, pero no el calor, y en invierno, donde la inclinación del sol es menor, deja pasar los rayos del sol para calentar e iluminar el interior de la vivienda.